Proteger Buenos Aires

abril 22, 2008

Los amigos de Proteger Barracas tienen un blog buenísimo donde se puede observar la destrucción progresiva de todo aquello que queremos y admiramos de nuestra ciudad. Date una vuelta y defendamos el patrimonio de la piqueta insensible.


Malos Aires

abril 9, 2008

Buenos Aires tiene algo muy piola. Son unas camionetas del Gobierno de la Ciudad,que se llaman Unidad de Monitoreo Ambiental. Son camiones nuevitas, nuevitas, compradas el año pasado. Sería fabuloso que se pueda medir los niveles de contaminación con estas unidades moviendose por toda la ciudad. Lastima que estén todo el día estacionadas en la calle, vacías y sin perro que les ladre. ¿Cuánto costó esto para que nadie lo use?


F.O.T (Factor del Oprobio Total)

marzo 31, 2008

Era simple. El tipo, es un ciudadano común y silvestre, bah un vecino, como le gusta decir a las nuevas autoridades. El tenía un pequeño proyecto: comprarse un PH por Parque Patricios. Un PH para quienes no saben es un lote dividido entre varias casitas que lo comparten.

Nuestro amigo estaba muy ilusionado con el proyecto, era modesto, pero era una oportunidad para salirse de los dos ambientes donde vivió gran parte de su vida. Lo fue a ver no menos de cinco veces. Ya los de la inmobiliaria lo querían matar.

La cosa se complicó cuando un buen amigo de él le dijo:

– Mirá, todo bien, pero averiguá que FOT tiene la zona, no vaya a ser que te construyan un edificio al lado.

Esas palabras fueron el verdadero comienzo del apocalipsis de nuestro amigo. Lo primero que hizo, como es lógico, fue preguntar en la inmobiliaria. Allí, quizás por desconocimiento o con algún espíritu conspirativo le contestaron con evasivas.

Su paranoia aumentó en forma proporcional a su desconcierto. Entró en internet y solo accedió a entender lo que significaba la maldita sigla: F.O.T. Factor de Ocupación Total. No eran muy creyente, pero entrevió los clarines de San Gabriel enfrentando a los demonios en esas palabras.

Ya casi vencido, su amigo (o enemigo a esas alturas) le dió una pista:

-Tenés que averiguar en la “municipalidad”. Creo que toda la info está en la página de la muni, insistió como un devoto creyente.

Nuestro buen amigo, entró en la página del Gobierno de la Ciudad con devoción. Pasó horas en el locutorio tratando de descifrar este conjunto de ceros y unos. Se sentía Robert Langdon el investigador de El Código Da Vinci, una peli que le había gustado mucho. Las horas se transformaron en días cuando llego a la conclusión que tenía que bajarse unos códigos que no eran los de la peli: el Código de Planeamiento Urbano y el Código de Edificación. Se puso a hacer cuentas, con doscientos pesos (unos 70 dólares) imprimía todo. Resuelto a resolver el misterio se lanzó.

Vano esfuerzo. No encontró ninguna pista. Pero si halló una señal enviada por los ángeles: Dirección General de Fiscalización de Obras y Catastro (DGFOC) Carlos Pellegrini 211 9º piso. Se dijo aquí está la solución.

Pidió permiso para ausentarse en el puesto de diario donde trabajaba desde hacía 5 años y ese lunes se baño especialmente, hasta de puso el perfume que su amigo le había traído desde un viaje a Miami. Estudió el mapa para llegar, era fácil, cerca del Obelisco.

Arrancó a las siete, para llegar temprano, un colectivo y subte lo acercaron.

Cuando estuvo frente al semejante edificio, respiró y entró. Ya en el Hall de entrada lo impresionó la cantidad de gente y una vitrina con la imagen de la Virgen. No era religioso pero se persignó. Intuía que lo iba a necesitar.

Por un reflejo, preguntó a un grupo de gente que estaba detrás de un escritorio, sería 5 ó 6 personas, que tomaban mate. Se sintió bien, porque aunque su patrón no lo dejaba, a él le gusta tomar mate en el puesto de diarios, sobre todo cuando hace frio. Le preguntó a estos, que son los que sabe, se auto convenció.

– Hola que tal (casi la voz no le salía de los nervios), y explicó la situación. Necesito saber si se puede construir en tal zona.

El desconcierto entre los adoradores de la yerba mate y las facturas matinales fue total. Se comenzaron a mirar nerviosamente, como enfrentando el Día del Juicio Final. Se apartaron del mostrador. Pero las discusiones se escuchaban. Al final hubo fumata blanca. Una señora de una edad irreconocible respondió con voz temblorosa.

– Es entre el segundo y el tercer piso. Andá al tercero, pibe (se acordó que así lo trataban como cuando llevaba los diarios a las señoras de Barrio Norte), no mejor al segundo, sí, al segundo. Eso, hace eso, a Mesa de Entradas. Es ahí nomás cuando entrás.

Nuestro buen vecino, sospechó de inmediato de la info. En el papel decía noveno. ¿Qué pasaba? De todos modos no tenía opción. Entre tanto, la gente entraba y salía. Muchos de ellos se saludaban con un gesto extraño. Eligió la escalera al ascensor. Le daban claustrofobia, además de la ya monumental cola.

Los dos pisos, parecieron transformarse en cuatro o seis. Había unos extraños entrepisos con gente reunida en grupitos, de dos, de tres. Hablaban susurrando, y cuando él pasaba se detenían.

Llegó finalmente al segundo piso. No había ningún cartel indicador de nada, preguntó a dos o tres personas. Nadie le dirigió la palabra. No existía. Entro luego de un rato a un salón, mucha gente parada, mucha gente sentada. Varias ventanillas y una decía Mesa General de Entradas. Respiró hondo. Había llegado. Sacó un número y se quedó ahí cerquita esperando. El señor que atendía le llamó mucho la atención, hablaba a los gritos, decía los números. Pero cada tanto de detenía y llamaba por su nombre a alguno de los que estaban en el salón. -Hola Susanita, ¿estás con muchas cosas, hoy? y la atendía. Era raro. Pasaban, diez, quince minutos. Y nuevo. -Hola, Doctor, lindo día, ¿hoy que tenemos? . Luego de 50 minutos, acercó era su turno. Tenía el 36.

-Treinta y sss….. Hola Alfred… ¡NO SEÑOR ME TOCA A MI! Bramó nuestro buen vecino, con fuerzas que no supo de dónde sacó.

-Bueno, bueno, calmado, que necesita. Ahí le explicó la situación

-Ahhhh nooooo eso no es acá, vaya al tercero, mejor pregúntele a aquel muchacho, por ahí no están más ahí. El gritador profesional siguió con sus cosas. Nuevamente, nuestro amigo se puso a esperar, otro agente municipal, detrás de otra ventanilla comentaba con una muchacha joven cargada de infinitas carpetas, sobre una obra de teatro o algo por el estilo.

– Eso es arriba, hay una ventanilla grande que dice FOT y FOS, es en tercero, arriba a la izquierda. Le respondió rápidamente, sacándoselo de encima, para volver a su entretenida charla.

Cabizbajo, fue hacia el tercer piso. Empezó a recorrer un muy largo pasillo, miró una a una las ventanillas. Por supuesto no existía el cartel FOT y FOS. Confundido, trató de preguntar a algunas personas detrás de los mostradores, nadie le respondió. Al final, a punto de abandonar, tomó coraje y preguntó en una ventanilla que si bien había gente tuvo un pálpito.

Hola, repitió por decimo octava vez, necesito… y mostró su papelito donde iba a estar su ¿futura? casa.

No acá no es. Le respondió con brusquedad

Por favor, llegó a explicar con lágrimas en los ojos, logrando lo impensable, ¡conmovió al señor!

A ver, Josefinaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa Mirá esto. La señorita sin mirar tomó el papel y se fue hacia el fondo. Tardó, quince o veinte minutos y volvió.

La bonita empleada lo atacó con fiereza y empezó a preguntar desquisiada ¿Esta es una manzana atípica? Dígame ¿es una manzana atípica? Nuestro sufrido vecino se quedó de una pieza, no sabía si realmente estaba en un estado de gracia o de enajenación.

Bueno si no es una manzana atípica, no puedo hacer nada, ella se autorespondió. Chárlelo con su profesional.

Su profesional, su profesional, ¿a qué se refería? Por qué diría eso, él no tenía ningún profesional, pensó en un tío que había llegado a la tercera de Arsenal y en un primo segundo, que estudiaba para dentista. ¿Sería el curita de la parroquia?

Bajó lentamente los tres pisos, ya era las doce del mediodía. Salió de la enorme mole de cemento tratando de recordar algo que había escuchado en la campaña electoral, algo sobre los vecinos. Aunque mejor, pensó – Me voy a comer un pancho.


¿El verdadero pagadios?

marzo 18, 2008

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Mucha foto con la Presidenta, mucha foto con el Jefe de Gobierno pero que a los porteños los parta un rayo, bah, como siempre. Que pongan a los reggatones a limpiar.


Cuando pase el temblor

octubre 23, 2007

Este accidente geológico urbano de 20 centímetros de profundidad fue hallado durante nuestra expedición a Independencia y Defensa.

No sabemos si es una excavación arqueológica, la entrada a la nueva línea de subte Y o un pozo petrolero ahora que aumento el precio del barril


Buenos Aires – Bagdad: Ciudades hermanas

octubre 21, 2007

No es Venecia, no es Beirut, es Buenos Aires.

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Fertilización asistida

octubre 20, 2007

La ciudad nos sorprende con avances tecnológicos, Buenos Aires un nuevo polo de desarrollo biotecnológico. Científicos porteños diseñan y prueban nuevos dispositivos de abono para los árboles que habitan esta megalópolis.

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